Experiencias

El porteo y tú

Para disfrutar de portear primero hay que cuidarse todo lo posible.

Y es que en cinco años he dado tantos cambios (sobre todo de peso) y descubierto tantas cosas sobre mi misma que solo puedo asombrarme de lo poco que nos enseñan a cuidarnos, muchas veces ni siquiera recibimos información desde nuestra casa.

Por lo menos en la mía, el cuerpo de la mujer y el sexo eran temas tabú.

Sin embargo mis hijas me llevaron a conocer de golpe todo lo que había estado ignorando. Ellas me han enseñado/empujado no sólo a ser mejor madre y persona (aunque hay ratos malos también claro), si no la importancia de conocerse y cuidarse (aunque no lo practique tanto como debería, con dos niñas a veces el tiempo pasa volando).

Después del parto, al portear a Emma (mi mayor) obtuve mi primera pista de cuán ignorante era, ya que fue el desencadenante para darme cuenta de que, a pesar de que en la Seguridad Social me decían que todo esta perfecto en mí cuerpo, no era verdad, y no era normal que me doliera el abdomen al portear con cualquier tipo de portabebés.

Que casi un año y medio después del parto, y con sólo veinticuatro años, estornudar me supusiera orinarme encima como una persona anciana, tampoco lo era. Y es que en mi parto me hicieron mucho daño, apretando la tripa y demás barbaridades; y claro todo tiene sus consecuencias.

yO con 20kg de más…

Entonces muchos portabebés me molestaban y no aguantaba porteando. Mi gran aliado sin duda fue el fular, y aún así los primeros meses me las vi y me las desee para encontrarme cómoda. Aunque ciertamente no poseía la información que ahora poseo, y que ha supuesto una gran ventaja.

El porteo, digamos que saca a relucir cualquier pega que tengas 😅

Fue una matrona del centro de salud de Buenavista la que, me dijo que mi problema era que tenía el suelo pélvico fatal. Eso después de que la gine de la seguridad social me hiciera hasta llorar por acudir dos veces a la consulta “quejándome”.

Cuando aún en Toledo esta información hace cinco años era como una modernidad y poco o nada se sabia, ella me mando con una especialista que con apenas enseñarme la técnica para hacer los hipopresivos y unas cuantas sesiones, le dio un cambio brutal a mi vida diaria y a mi estado emocional.

Hablo por mi: a veces me cuesta mucho invertir dinero en mis cuidados, pero desde hace tiempo decidí que, como me condiciona tanto para sentirme bien, poder cuidar de las niñas y mantener una relación de pareja sana, no podía posponerlo más.

Así que cuando nació Daniela me puse en manos de una fisioterapeuta especialista en suelo pélvico entre otras especialidades, por que yo sabía que tenía mucho que trabajar. Y no puedo estar más contenta por ello.

Así que no lo dudes, invierte en ti y cuídate por que cada minuto cuenta, y tú salud es muy importante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s